Derecho
Inicio Derecho penal Pena de muerte

Pena de muerte

Publicado por Hilda

Pena de muerteLa pena de muerte es una sanción humana, aplicada a través de los órganos de justicia del Estado, que castiga de modo irreversible a aquellos delincuentes que cometen crímenes gravísimos contra otros seres humanos y que afectan a la sociedad en su conjunto.

Fue aceptada por casi todos los pueblos de la antigüedad. Recordemos que el gran maestro ateniense Sócrates, (470 a. C – 399 a. C) que tantas enseñanzas morales legó a la humanidad, fue condenado a muerte, la que se concretó bebiendo cicuta, condenado bajo los cargos de cuestionar el culto a los dioses y corromper a la juventud.

Pero a partir del reconocimiento de los derechos humanos en la Edad Contemporánea comenzaron a alzarse voces en contra de esta pena; y otras que la defienden, horrorizados por ciertos delitos, inexplicables por su crueldad, como producto de seres civilizados.

Es importante destacar que la pena de muerte ha sido objeto de debate en numerosas ocasiones, tanto en el ámbito jurídico como en el sociológico y filosófico. Los argumentos a favor y en contra de esta práctica son variados y complejos. Los defensores de la pena de muerte argumentan que puede tener un efecto disuasorio, evitando que se cometan crímenes graves. Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que no existe una correlación clara entre la existencia de la pena de muerte y una disminución de la tasa de criminalidad.

Por otro lado, los detractores de la pena de muerte argumentan que esta práctica es inhumana e irreversible. En este sentido, se ha señalado que la posibilidad de errores judiciales puede llevar a la ejecución de personas inocentes. Además, se argumenta que la pena de muerte no cumple con el objetivo de rehabilitación que debe tener toda pena, ya que implica la eliminación física del delincuente.

Sin embargo, no consideremos que el simple hecho de haberse reconocido en la Revolución Francesa los derechos naturales del hombre significó abolir la pena de muerte, ya que fue justamente en esa Revolución fue donde la guillotina ejerció su más amplio nivel de aplicación, por causas políticas. Se ve precisamente como un contrasentido que una lucha por los derechos, dejó sin ellos a todos aquellos que fueran tildados como opositores, incluso dentro de su propio bando.

Fue un siglo más tarde, en el siglo XIX, que surgieron los pensamientos abolicionistas, esgrimiendo que significaba ponerse el Estado en la misma postura del delincuente, generando otra muerte, o aún más, sería colocarse en la posición de Dios, único capaz de decidir quien debe o no vivir. Las penas tienen como función la rehabilitación del delincuente, y en este caso, esa función sería imposible de llevar a cabo.

En la Conferencia Internacional sobre Derechos Humanos celebrada en San José de Costa Rica ente el 7 y el 22 de noviembre de 1969, los firmantes se comprometieron a erradicar del continente americano la pena de muerte. La Convención americana de Derechos Humanos establece en su artículo 4 que los estados que abolieron la pena de muerte ya no podrán reimponerla, ni puede aplicarse jamás por delitos políticos. Además, impide esta pena para mujeres embarazadas y a menores de 18 años o mayores de 70.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, con entrada en vigor el 23 de marzo de 1976, establece en el segundo párrafo del artículo 6, que sólo podrá imponerse la pena de muerte en países donde no se haya abolido, para los delitos más graves, existiendo sentencia definitiva de tribunal competente, con aplicación de las leyes existentes al cometerse el delito y que no sean contrarias a lo establecido en este Pacto ni a la Convención referente a la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio. En el párrafo 4 se les concede a los condenados a pena capital el derecho a solicitar indulto o conmutación de esta pena. En el quinto párrafo se impide condenar a muerte a menores de 18 años, ni mujeres embarazadas.

En el Continente europeo, la Convención Europea en el año 2002 previó un Protocolo con la abolición absoluta de esta pena, que sólo mantiene Bielorusia. En este país se intentó abolirla en 1996 pero un referéndum se manifestó en contra por altísimo porcentaje. En Asia es admitida por países como India y Japón. Es aceptada en los países musulmanes. En América, sólo rige en Estados Unidos, los estados caribeños, Guatemala y Brasil, aunque este último país sólo para los traidores de guerra. Es aplicada en el continente africano en numerosos estados. Muchos protocolos se han adicionado a tratados internacionales con el fin de abolir esta condena.

El 18 de diciembre del año 2007, la Asamblea General de la ONU, resolvió aprobar una moratoria mundial de la pena de muerte. Esta resolución fue un hito importante en la lucha contra la pena de muerte, aunque todavía queda mucho por hacer. A pesar de los avances, la pena de muerte sigue siendo una realidad en muchos países del mundo, y su abolición total sigue siendo un desafío para la comunidad internacional.