Derecho

Los poderes del Estado

Publicado por Hilda

El poder implica una relación de mando y obediencia. Alguien tiene poder cuando con sus decisiones puede afectar a otras personas, u obligar a ellas a realizar un hecho, o a abstenerse de hacer algo. Hay poderes naturales y culturales. En el seno de una familia, los padres ejercen sobre sus hijos un poder denominado patria potestad. En el colegio, el maestro tiene poder sobre sus alumnos, y el director sobre el maestro, dado por un orden jerárquico. Esto mismo ocurre en diversos ámbitos como la policía o la milicia. Si el sujeto pasivo, el que debe obedecer no lo hace, y la orden es legítima, deben existir medios para obligarlo a proceder de la manera prescripta, ya sea por medio de premios o castigos, o por acuerdos, para que el ejercicio del poder sea efectivo. En el ámbito político, el poder es uno de los elementos del Estado, junto a la población y al territorio.

Poderes del Estado

Eliminada la justicia por mano propia, el monopolio de la fuerza pública pasó a manos del Estado, quien lo ejerció a través de los órganos de gobierno, gestores de la política estatal.

El poder no fue ejercido del mismo modo a largo de historia. En la Edad Antigua se concentró en manos de monarcas teocráticos que se consideraban dioses, amparados por la existencia de muchas deidades, lo que permitía que fueran, dioses más entre los dioses. Al ser un Dios, podía como ta,l ejercer sobre sus súbditos un poder ilimitado. La única excepción fue Atenas, donde se ejerció una democracia directa, sistema que perduró hasta que el Imperio Romano se impuso sobre el territorio griego, implantando su despótica política imperial. Recién en el siglo IV cuando el Imperio Romano adoptó el cristianismo, ya no pudo homologarse la figura del Rey con la de un Dios, pues Dios era uno solo, y para justificar tan amplio poder lo hizo provenir de un mandato del propio y único Dios. Era el Creador el que le confería al rey la posibilidad de gobernar sin ningún freno.

Estos poderes que se necesitan para ejercer la relación de mando-obediencia sobre el conjunto de la población, son el poder de administrar, el de dictar leyes y el de aplicar esas leyes. Todas esas funciones estaban a cargo del Rey.

Amparados por el oscurantismo que nació junto al poder eclesiástico, que impedía a las personas rebelarse contra ese mando despótico, los reyes imponían así sus decisiones, que podían ser justas o no, a su total arbitrio.

En el siglo XV, comenzaron a alzarse las primeras voces contra el poder de la iglesia, que también abusaba de él, con una total relajación de las costumbres del clero. La reforma protestante dividió al mundo cristiano y le restó poder a la institución religiosa, lo que fue venciendo la imposibilidad de libre pensamiento, que fue una de las peticiones del exponente del protestantismo, Lutero, que sostenía que la interpretación de la Biblia, debía estar a cargo de cada uno de los fieles y no solo de los sacerdotes. El Humanismo colocó al hombre en el eje de las preocupaciones mundanas, dejando a Dios ocupado en los asuntos celestiales.

Esta idea del pensamiento libre se extendió a otros ámbitos, incluido el político. El siglo XVIII se caracterizó por un movimiento filosófico denominado Iluminismo, que tuvo grandes representantes, sobre todo en Francia. Rousseau, elaboró la teoría del Contrato Social, por la cual el estado nacía de un acuerdo de voluntades, y el poder político residía en el pueblo, que designaba a sus representantes por mayoría. Montesquieu, sostuvo que todo aquel que posee el poder tiene una innata inclinación a cometer abusos; por eso se le debe limitar esa posibilidad, poniendo las diversas facultades estatales en órganos de gobierno diferentes, para que ejerzan un recíproco control. sentó la idea de la división de poderes.

La Revolución Francesa fue la que llevó a la práctica estas ideas políticas, derrocando y dando muerte a Luis XVI. Aunque luego de la revolución la monarquía absoluta fue restaurada, ya le quedaba poco tiempo de vida.

La Edad contemporánea estuvo signada por gobiernos democráticos en casi todo el mundo occidental (aunque con intervalos dictatoriales). En la democracia, el pueblo delega el poder en sus representantes elegidos por la mayoría popular, por un tiempo limitado, siendo también limitado el ejercicio del poder por los elegidos. Los poderes del estado se dividen el Poder Legislativo (el que hace las leyes) Poder Ejecutivo (con poder de administración) y Poder Judicial (que aplica las leyes emanadas del Poder Legislativo).

Categorías: Derecho constitucional, Derecho político

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