Derecho

Inicio Parte general Los vicios de la voluntad

Los vicios de la voluntad

Publicado por Hilda

Ya tratamos de los actos jurídicos, y de los elementos de los actos jurídicos. Un elemento indispensable para que exista acto o negocio jurídico es la declaración de voluntad. Pero esta declaración debe ser hecha por personas capaces y estar exenta de vicios para ser válida.

En ocasiones, la voluntad que se exterioriza no coincide con la real voluntad que se siente en el ámbito interno, y que es requisito indispenable para que la persona obre con libertad.

Existen a su vez faltas de coincidencias que se producen ex profeso, como cuando uno realiza una broma, una reserva mental o una simulación. En el caso de las bromas no poseen relevancia jurídica, pues saben las partes lo que está sucediendo como podría ocurrir en un aula donde el maestro les realiza una simulación a sus alumnos para ilustrarlos en el tema (“Si yo te vendo mi casa…” todos saben que no le está vendiendo nada) o en el caso de una obra de teatro.

La reserva mental no produce tampoco consecuencias jurídicas. Si una persona sabe que está donando, pero le gustaría haber vendido ese objeto, es algo que quedará en su fuero íntimo, si la otra prsona desconocía, o no tenía porqué conocer tal circunstancia.

Lo que sí tiene efectos jurídicos es la simulación que luego trataremos. En conclusión, la voluntad o su expresión, no deben estar contaminadas por el error o la ignorancia, el dolo, la violencia, vicios ajenos a aquel que los sufre, y por la simulación o el fraude, vicios en los que las partes (ambas) poseen responsabilidad. Los actos viciados son pasibles de ser anulados.

Categorías: Parte general

Un comentario para “Los vicios de la voluntad”