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La equidad

Publicado por Hilda

La equidad (aequitas en latín, que quiere decir, igual) es la justicia, entendida como dar a cada uno lo que le corresponde, (concepto general y abstracto) aplicada a los casos concretos (Aristóteles). El gran jurista romano, Cicerón, consideró a la equidad como fuente del derecho, permitiendo a éste superar los inconvenientes de no adecuarse la norma al caso concreto, por haber evolucionado las costumbres, adecuándolo en el logro del valor justicia, que no puede privar a los individuos de sus derechos esenciales.

equidad

Integra los principios generales del derecho, que sirven para la interpretación de las normas jurídicas, que aún cuando no estén plasmados por escrito, iluminan la aplicación de la ley.

Tiene su origen en el derecho natural, el que se inscribe en el corazón humano y abarca a toda la humanidad, e incluso a todo el reino animal, y que permite al Juez introducirlo como ingrediente valorativo, al decidir las causas judiciales.

Su función es, por lo tanto, complementar a la ley general, sin dejar de reconocer a esta última su prioridad, pues de lo contrario se atentaría contra la seguridad jurídica, dejando al arbitrio del juez la valoración de la equidad o no de la aplicación normativa al caso concreto. Así el Juez al ser aplicada la ley general a los casos particulares, toma en cuenta las circunstancias especiales de cada caso, que por lógica, no pudieron ser tenidas en cuenta por el legislador, por la multiplicidad de situaciones que pueden presentarse.

Las obligaciones naturales, que son aquellas que no dan acción para exigir su cumplimiento pero poseen ciertos efectos, como la de retener lo abonado en virtud de ellas, se fundan en el derecho natural y la equidad (por ejemplo quien abona una deuda prescripta por el transcurso del tiempo, no puede luego pedir que le devuelvan lo que pagó, pues la obligación seguía existiendo, pero fundada en equidad).

En la Argentina, la ley 17.711 incluyó a la equidad en varios de los artículos del Código Civil. Por ejemplo, el artículo 907, fue ampliado con un párrafo que permite a los jueces disponer una reparación a quien haya sufrido un daño involuntario, tomando en consideración el patrimonio del autor del acto dañino y las condiciones particulares de la víctima. La teoría de la imprevisión incorporada en el artículo 1198 es otro ejemplo.

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Un comentario para “La equidad”


  • ARTURO KORTAZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA Julio 30, 2008 a las 6:16 pm

    Un hombre que se quiera separar o divorciar, es inútil que presente una demanda pidiendo a la justicia la custodia por los hijos a la exmujer, el usufructo de la vivienda conyugal hasta la independencia económica de los niños y el pago de pensiones compensatorias y de alimentos por los hijos menores comunes por parte de su mujer, porque el juicio se lo hacen a él. No hay equidad, es una falacia. Le manipulan atacando a su persona, a su pasado, y si es necesario a sus ideas para criminalizarle, con sentencias inculpatorias con malos tratos, acoso, homosexualidad o cualquier otra patraña, y de esa forma perjudicarle en sus futuras sentencias por tener ya antecedentes penales.

    Se dedican a observarle, a controlarle, a manipularle durante años, para ver si algunas de las mentiras que han dicho de él son verdad, con la que poder condenarle y perjudicarle en cualquier asunto judicial al que que esté a la espera de resolución, es decir suyudice. Le van soltando dinero poco a poco, para no tener que darle compensación por parte de la exmujer, de forma temporal con un contrato de trabajo por aquí de unos meses, otro por allá, van pasando así los años, cuatro perras temporales que no solucionan nada, para quitarle derechos permanentes para siempre. Y en función de lo que se conforme así le dan, si con una miseria no dice nada, con eso se queda, y consiguen quitarle del medio, y para ellos asunto arreglado.

    Con decirle que se ponga a echar el curriculum con cuarenta y tantos años y se apunte al paro, y que espere a que le llamen, y de esa forma le hacen un desgraciado porque sin herencias y sin conocer a nadie, no le dan más que temporalidad y migajas, si le dan algo y no termina para siempre en el desempleo. Así de esa manera se le va denigrado a la persona mucho, se le quema, con su imagen, con el objetivo de evitar conseguir justicia.

    Le intervendrán teléfonos, se inmiscuirán en su pasado, preguntarán a vecinos y conocidos sobre su infancia, hasta al párroco que le bautizó, irá gentuza estúpida al juzgado a hablar mal de él, le sacarán el poco dinero que tenga los abogados, le denunciarán por estupideces, manipularán con todo tipo de instrumentos legales y con el paso del tiempo, con fondos públicos, pero no se lo darán jamás lo que solicita con razón y justicia…

    La ley es una gran herramienta manipuladora y los tribunales no poseen memoria, todo depende del momento. Todo es mentira en realidad, sobre el papel es muy bonito. Lo que es la justicia, es un gran negocio. En realidad es como un juego, como los dados que cada vez que los tiras lo anterior no sirve, porque no tienen en cuenta lo que ha pasado otras veces en otros asuntos parecidos o con otras personas en semejante situación. Lo que sirve para una persona en la justicia, no sirve para otra, todo es relativo, cambiante, y supeditado a las circunstancias.

    ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA